HAY PETRÓLEO PARA RATO

¿SE ACABA EL PETRÓLEO O TENEMOS DE SOBRA HASTA EL PRÓXIMO SIGLO?

Desde hace años (en realidad desde hace más de un siglo) famosos agoreros cargados de títulos universitarios y académicos, cuyas opiniones eran publicadas en las más prestigiosas revistas y periódicos económicos, nos vienen atemorizando con el apocalipsis energético. Dado que llevan tantos años diciendo que alcanzaríamos el “cenit” (Peak Oil) en el año 2000, luego en el 2005, o en el 2010 o en el 2012 y quedaban como auténticos engañabobos, han decidido cambiar de discurso: ahora dicen que no es que el petróleo se acabe, sino que se volverá tan caro que solo los altos cargos púbicos dispondrán de suficientes dineros para repostar sus flamantes berlinas. A los curritos celosamente vigilados por Hacienda solo nos quedarán las bicicletas y, con suerte, el transporte público.
Pues bien, como las famosas predicciones de los Mayas, de Malthus y de tanto otros profetas de magnos cataclismos, estos señores estaban y están totalmente equivocados. Tenemos abundante petróleo hasta más allá del próximo siglo y no es ni será más caro. ¿Cómo hemos pasado del luctuoso panorama del “Fin del Petróleo” a “Petróleo Abundante”? Como siempre en toda la historia de la humanidad: gracias al progreso técnico.

Nuevas técnicas que permiten operar sobre plataformas marinas en aguas de 3.000m de profundidad, nuevas técnicas de sondeos direccionales que permiten hacer un pozo en cualquier dirección, incluso horizontales, nuevas técnicas de “recuperación” que permiten sacar más del 50% del petróleo que impregna las rocas en profundidad.

Pero a todo esto hay que agregar un factor todavía más importante: la exploración petrolera global está en pañales. ¿Y en qué se basa esta afirmación?

Pues se basa en que para encontrar petróleo es necesario hacer sondeos y que nuestro planeta alberga todavía muchísimas cuencas sedimentarias donde posiblemente se localicen niveles de sedimentos que almacenan petróleo y que todavía ni han sido reconocidas geológicamente y en las que apenas se han realizado sondeos de prospección. Y es que en los últimos 100 años el 60% de los cientos de miles de sondeos de exploración realizados en el planeta fueron perforados en el territorio de los EE.UU. Teniendo en cuenta que los EE.UU. representan aproximadamente el 10% del total de tierras emergidas o continentales, resulta obvio que el 90% de la superficie continental del globo apenas ha sido “pinchada”. Baste como ejemplo el caso de Mali, que tiene una extensión de más de un millón de kilómetros cuadrados y donde solo se han hecho ¡5 sondeos de exploración petrolera!

La clave para entender que todavía queda petróleo para rato no solo está en los acelerados progresos técnicos en exploración y extracción sino que fundamentalmente radica en el hecho de que la exploración a nivel planetario está aún en pañales.

Quienes quieran profundizar en este tema y analizar en detalle los potenciales productores futuros pueden consultar el libro “El Timo del Fin del Petróleo” en venta en cualquier librería o en google books.